27 de noviembre de 2013

Las infinitas formas de medir una distancia


Verás, yo es que las distancias las mido en consecuencia de lo que marque el final del tramo. Para que nos entendamos, que si al otro lado de este montón de kilómetros estás tú, aparece la paradoja más bonita del mundo. Se me antoja la única distancia inmedible que se puede acortar acumulando besos. Verás, la relatividad es un hecho tan factible que le mando a mi cerebro ideas recortadas de lo que puedo llegar a necesitarte solo para convertir de ello una función proporcional. Cuanto menos te necesite menos te echaré de menos. Y puede sonar triste, pero es la parte fea del amor. La otra cara. La que no se enseña para que los cobardes no se rindan antes de empezar. Porque una vez que caes ya no hay vuelta atrás. Del amor uno no puede salvarse.


23 de marzo de 2013

Descuéntame las horas que no he estado contigo





Nos hemos despertado y ya se había acabado enero. Y febrero. Y el tiempo pasa sin darnos un respiro. Y esta realidad que nos atrapa y nos hace suyos sin preguntar. Que nadie se ha parado a pensar en si quería seguir soñando. Soñándome en tu boca. Y todo tú hecho un lío. Tú tu propio problema y mi solución. Que eres mi sonrisa de un domingo por la tarde, una mirada compadeciéndose de los que nos quieren hundir. Y mientras la vida escapándosenos entre los dedos, escurriéndosenos. Y la rutina apoderándose de todo, de nuestras mil maneras de vivir el amor, de perdernos y hasta de recuperarnos.

26 de enero de 2013

Enero éramos nosotros.

El invierno, y su cruel manera de arrasar con todo. De arrastrarnos con él y los recuerdos calurosos de un verano (in)feliz. Y con todo ello nuestra historia interminable. Por la que una vez me prometiste que esta vez no tendría que hablar de finales. Que seríamos la excepción que confirma la regla. Llevo mucho tiempo sin escribir ya que has sido la no-inspiración que ha venido a salvarme. A abrazarme fuerte por detrás cuando te decía que no podía vivir sin ti y decirme que somos capaces de todo. Que nunca tendré que intentarlo. Que quiero seguir viviendo contigo el amor en todas sus formas y el desamor en nuestra única, recuperándonos después de una mirada llena de tristeza acompañada de un ''te habría querido toda la vida''. Te voy a querer toda una vida.


 

Y los que habían intentado aplastarnos, 
pudriéndose por dentro.

6 de noviembre de 2012

Eras la mejor de las cosas bonitas.

Una ya no sabe si alegrarse cuando algo malo pasa. Parece que la inspiración viene de golpe a vaciarte, a salvarte. Teníamos claro que todo no podía ser perfecto, pero aún así nos desgastábamos cuando algo salía mal. Y es que yo ya no sé vivir si no cuelgas de mí. Que la ciencia ya ni nos describe. Que se ha cansado de buscar palabras que definan este (des)amor, según quien lo mire. Algo completamente anormal. Un amor de ratos que cada vez se vuelve más constante. Tan raro que lo definen nuestros nombres en letras cursivas. Uno de esos que exprimen hasta dejarnos secos. Que nos acabaremos oxidando de tanto desgaste emocional. Que echaba de menos describirme con tu nombre.



Vivir contigo el amor en todas sus formas.

24 de septiembre de 2012

Las anormalidades de quererte y otros casos

Los inconvenientes, y sus consecuencias. Parece que nos hemos salvado, y toco madera, por si tocamos fondo antes de lo pensado. Que esto de dejar de querernos en silencio ha funcionado. Por ahora. Querías esconderte entre mis lunares, pero te enseñé que podíamos ser mucho más que eso. Más que dos que se esconden. Que podíamos serlo todo sin apenas hacer nada. Solo mirarnos. Rozarnos. Hacerte sentir que eres mi epicentro, aunque no sea del todo verdad, que aunque extraño, tengo alguno más, y  sabes que no tiene nada que ver con la bipolaridad. Que te recuerdo que somos de ratos.






 Tener tanto que perder es bonito.

30 de agosto de 2012

Que hemos nacido para eso, para vivirnos

Las incompatibilidades, los imposibles, quererte en silencio. Mirarte y decirte que algo me esta desgarrando por dentro pero yo solo pienso en besarte. Desde la distancia. Besarte con los ojos. Disimular el desamor con abrazos. Mentir a la humanidad, y a mí la primera. Empaquetar el corazón, o la razón, y mandarlos lejos cada vez que me miras. Que hemos nacido para eso, para vivirnos. Para arriesgarnos y luego arrepentirnos porque casi sin darnos cuenta hemos estado a pocos segundos de perderlo todo. De perdernos. Para sentirte cerca y tan frágil, que me dé miedo rozarte. Para querernos a ratos, a veces, hoy no te toca pero tú a mí sí. 




Que esto es lo poco que queda,
 y quiero pasarlo colgada de tu sonrisa.

31 de julio de 2012

Materializando sentimientos.

Sin ayuda, ni empujones. Por una vez por interés propio. Las cagadas monumentales en estos casos siempre van acompañados de una personalidad irritante de lo más seductora. Mientras tanto tú y yo mendigando intensidad en los lugares más inéditos de nuestra ciudad. En los rincones que ya serán nuestros, por siempre. Donde te dejé un poquito de mí y, siempre que pases, de la mano de otra, recuerdes lo que te hice sentir y revivas el momento con una sonrisa en la cara mientras piensas, mi loca. Y mientras mi mayor entretenimiento será quererte, a ratos. Porque yo siempre he sido de ratos. A ratos quererte, a ratos deshacerme de esta atracción fatal que siempre acabará rompiendo tus esquemas, ''Él y yo girando en espiral'' y tu muriéndote poco a poco



                                                                                    Y mientras quererte, con bajones 
                                                                                                  de intensidad, pero siempre quererte.

29 de junio de 2012

Antes era fácil describirme con su nombre.

Estabas dibujado en los lunares de mi espalda. En las lágrimas que no tuvieron que ser, pero fueron. En todas y cada unas de mis sonrisas. En los domingos. En los veranos. Eras ese acorde que nunca termina de sonar bien, y me dejaba despierta hasta las dos de la madrugada intentando encontrarlo. Eras ese adjetivo indescriptible que aparecía en todos mis textos. Eras esa canción que suena de fondo en las películas cuando el hombre sale de la cama de madrugada, silencioso, escapando de una vida rutinaria y de la mujer de sus sueños, como siempre, equivocado. Eras ese paso entre el amor y el odio. Eras mi aceite, y yo tu agua, siempre transparente, y tu siempre a un poquito antes de juntarnos, de mezclarnos, de ser sólo uno, al menos por unos instantes.



                                           ''Siempre avivando la llama al segundo antes de apagarse''

14 de junio de 2012

La vida cual ''Da capo''


Seguimos girando entorno a círculos viciosos que nos hacen morir y renacer cuando la razón delira.  Seguimos declarándonos culpables, inconscientemente el uno al otro, de ser causantes de empezar esta guerra de orgullo indefinido. Seguimos mirándonos como si no hubiésemos sido parte de nuestras vidas, de nuestras camas, de nuestros te quieros en el momento equivocado, de todas las miradas que nos hicieron ser transparentes al menos por unos instantes. Me sigues mirando como si no hubiese sido parte de tus gemidos, ni de tus delirios más pasionales. Como si no hubiese sido la que te hizo sonreir de lunes a domingo, ni la que hizo que te gustara ese lunar en el cuello simplemente por el hecho de que me encantaba perderme en él. Y yo, en cambio, te sigo mirando como aquel lugar donde no había que encontrarse, porque no me dejas perderme. Y mi vida un laberinto que me atrapa y me hace vivir de la esperanza de que estés en él, perdido como yo lo estoy, deseando volver a encontrarme tras volver una esquina.


Y se que estás viviendo en otros ojos, de otros labios, en otras manos. 
Pero espero que siempre, siempre, siempre, deseando encontrarme en ellos.

15 de marzo de 2012

Un gemido y un que vienes

Tu y tus mensajes de golfo en paro, tan oportunos como las antiguas visitas de tu madre en mitad de nuestro polvo mañanero. Yo gimiendo y tú que vienes. Que vienes, que vuelves, que me echas de menos. ¿A quien se le ocurre mandar un mensaje a su exnovia mientras está haciendo el amor con un escocés? A ti y solamente a ti. ¿Por que cojones me echas de menos ahora que ya casi ni me acuerdo de las tonterías que soltabas enfadado por que no te hacía caso?- ''I'm coming, John, I'm coming!''- ¿ Y si has cambiado? Llevo tanto tiempo sin verte que soy incapaz de recordarte entero, ni a trozos.






Tus manos, de esas si que me acuerdo.
Son dignas del mayor desprecio. Porque son sólo tuyas.

6 de marzo de 2012

Bésame, tócame, cómeme.




Vivías inventando pretextos para seguir respirando.  Y nunca dije que fuese fácil, pero eras el único con la capacidad de soportarme. Me odiabas todas las mañanas que me terminaba el café, y me mandabas un mensaje, echándome de menos.  ''Eres la peor mujer del mundo y quiero morderte.'' Me salvabas la primera hora de los lunes, historia, así que procuraba beber mucho café los domingos, para empezar la semana con la seguridad de que todavía colgabas de mí. El café me ayudaba a sobrellevar que se había acabado la semana y a tus manos les quedaban siete días menos de vida. Siete días menos para deambular por mi entrepierna. Era el fin. Moríamos los domingos, renacíamos sábado-noche.

12 de febrero de 2012

Pongamos que el te llama y no lo coges, y se nos juntan los labios

¿Sabes? Llevaba esperándote muchísimo tiempo. ¿Dónde has estado escondido?¿Con quién he estado malgastando nuestro tiempo? Estaba deseando que llegases dispuesto a cuidarme y maltratar conmigo el colchón. Cocinando y sonriendo, contándome lo bien que te salen los espaguetis a la bolognesa. Diciendo lo bonita que es mi sonrisa los sábados por la mañana y que quieres despertarte todos los días conmigo. Eres lo más parecido a con quien quiero compartir cama fines de semana, pasando a buscarme en tu coche viejo, de segunda mano, que tiene vividas tantas de nuestras guerras en la parte de atrás de lo que cabe imaginar. 





Lo que quiero son tus manos bajando por mi ombligo, 
yo mientras sonriendo por que eres el motivo.

1 de febrero de 2012

Que ha sido de los abrazos incondicionales y las infinitas ganas de hacer el amor





Supongo que por eso las cosas han empezado a ir mal. Ya no me das los buenos días. Ya no me haces el desayuno, ni te miro con cara de asco cuando me despiertas con besitos. A veces me da por pensar que está siendo de nosotros. Dos locos borrachos. Que éramos sólo el intento de algo. Éramos querer y no poder. Era yo rogándote que no me dejaras sola, que era febrero y hacía frío, que mi cama estaba fría y tu intentando encontrarte. Que enero había acabado y ya no volveríamos a ser los mismos. Que eras lo más parecido a un orgasmo y yo llevaba días sin que me hicieran el amor.

27 de enero de 2012

Nosotros nunca hacíamos nada importante los noviembres





- Joderme -repite Micky saboreando la palabra. -Lo que quieres es joderme yéndote lejos y dejándome sin comer algo decente hasta encontrar otra mujer con la capacidad de soportarme. ¿Por qué me haces esto, Jane?¿Quieres que hasta yo me harte de mí? Ni un simple adiós antes de abandonarme a mi suerte. ¿Tanto has llegado a aborrecerme en estos dos años devorando el tiempo juntos? No te vayas Jane, por favor, que quiero desayunarte mañana.

18 de enero de 2012

Que no, que nunca más serás mi héroe

Mi vida era una película en la que tan solo cambiaba el personaje principal. Siempre el mismo guión, tus mismas mentiras y las pocas verdades. Eras el típico chico malo, rompecorazones, que me quería hacer pensar que no le merecía. Eras estúpido y pegajoso, y aunque no te merecieras ni compartir aire conmigo, me encantaba compartir saliva. No vamos a negar que nuestra escena preferida siempre fue hacerlo bajo la luna en la terraza de algún motel de carretera, pero le cogía el gusto a perderme por tu espalda en cuanto la ocasión lo permitia.Y aunque no lo queramos aceptar, desayunando café con leche y sin azúcar, nos quisimos durante eones.





Éramos dos locos que pasaban
la vida entre cafés y cervezas, 
entre metemanos y caricias después de desayunar.

8 de enero de 2012

Esta noche será mi más perseguida presa.

Quería correr detrás de él, detrás de la vida de la que nunca conseguiríamos escaparnos por completo. Quería sonrisas bajo las luces de la ciudad y amaneceres sobre su piel. Y necesitaba sus ‘’te odio’’ mientras recorría mi cuerpo con una sonrisa. Y veranos viviendo de sus ojos, que jamás me regalarían una mirada sin pedir algo cambio, otro día más, quizás otra noche. ‘’Las historias de amor son solo cosas de libros que un tío estúpido inventó un día para engañaros a todas’’, decías.



‘’Nos volveremos a ver el día que la vida consiga atraparnos,
 mi amor, y no esperes que ese día llegue pronto, 
nunca nadie ha conseguido que fueses suya,
 ni siquiera yo mientras compartíamos colchón. ‘’

5 de enero de 2012

Al diablo con su dichosa dulzura





Al diablo con la ternura. Era el ser más insolente que habitaba la tierra. Con apenas un par de minutos, y cuatro sonrisas de medio lado había conseguido enredarme en su juego. Quería escapar corriendo de allí, de aquel bar. De todo lo que me recordara lo que es sentirse atraída por los encantos de un hombre. De los cafés fríos y los te quiero acompañados de cervezas. De las miradas que invitan a caer una vez más. No dejaba de hablar y apenas se daba cuenta que no le estaba escuchando. Aquel tipo extraño ignoraba el hecho de que si no huía de allí volvería a despertarme en las sabanas de otro falso Casanova.

3 de enero de 2012

Hace mucho tiempo que los sueños no se cumplen





Suspirabas mientras mirabas la tristeza que la gente mostraba en sus caras. Y decías que por eso te gustaba encerrarte en casa con un café frío entre las manos y un libro a recién estrenar. Que ya ni los gatos maullaban y la Luna no se dejaba ver mucho, la verdad. Alguien había robado todo el amor del mundo y les había dejado tiritando. Secos y tristes. Tan vacíos que preferían no hablar por miedo a causarse eco por dentro. Asustados por si alguien se acercaba por la espalda susurrando su nombre. Esperando desesperados a que alguien viniese a salvarlos de ese temblor constante de piernas. De esa soledad absoluta.

26 de diciembre de 2011

La navidad trae viejos recuerdos.



Salimos a la ciudad del tiempo, de la que era fácil escapar cuando atormentaba el pasado. Salimos de los recuerdos que nos identificaban y nos hicieron ser tal y como somos. Tristes y huidizos. Incapaces de regalarnos una sonrisa por navidad. Incapaces de mirarnos a los ojos y declarar tregua a una guerra que empezó un 1 de septiembre. ¿Recuerdas? Éramos como el agua y el aceite. No estábamos hechos para estar juntos

15 de diciembre de 2011