''Increíble la velocidad a la que pueden romperse los esquemas y dejarnos en pelotas''.
El mayor deseo era ser un alma libre de madrugada.
2 de octubre de 2011
Dejamos de experimentar, por miedo a que la próxima saliera un poco mal.
Recuerdo de que manera rebuscada nos enredábamos en el sillón. Y lo difícil que se me hacía mandarte para casa después del revolcón de fin de semana. Teníamos complejo de mentirosos que solo saben decir la verdad. Y éramos arquitectos de escusas que hacen dudar. Los domingos por la noche nos llenábamos los bolsillos de guerras ganadas. Y los lunes nos abastecíamos de proposiciones indecentes renovadas. Y las sacudidas al corazón, los paros cardíacos que destruían mi sensibilidad. Hoy solo quedan tus manos por mi espina dorsal, recorriendo cada promesa inventada que me solías jurar.
Realidades:
Asqueada,
Después de naufragar,
Fuiste un putón,
Pensamientos,
Realidades
28 de septiembre de 2011
No era un hombre inútil, sirvió de mal ejemplo.
Todo acabó en el momento que nos dimos cuenta de que intentar cambiar a la persona que amamos, no significa nada más que asesinarla. Que las apariencias engañan. Que yo no te quería. Yo no podía querer a una persona así. Nos entusiasmaba pensar en lo parecidos que éramos después de todas esas mañanas desayunando leche fría y hablando del tiempo. No cometimos más que errores, te equivocabas de calcetines (siempre los llevabas de color diferente) y de persona. No tenía la mente más corta que la falda pero sí pájaros, muchos pájaros en la cabeza. Y hoy no queda más consuelo que pasear con un libro bajo el brazo por los vanos recuerdos que quedan en los parques de lo que fuimos un día y que nunca dejaremos de ser. Y nunca olvidaré lo que me gustaba deambular por tu espalda donde aquel día te tatuaste que ''Nada se olvida, solo se supera''.
Nadie nos pertenece salvo en los recuerdos.
Realidades:
Después de naufragar,
Fuiste un putón,
Realidades
25 de septiembre de 2011
Tenía ínfulas de putón y arañazos en el corazón.
Y echamos el cerrojo a nuestra historia. Esa que nunca debimos inventarnos, aunque nos queda el poco consuelo de pensar que bien está lo que bien acaba. Tenía ínfulas de putón y arañazos en el corazón. Empiezo a arrasar con el más mínimo recuerdo que encuentro a mi paso y acabo recordántote de nuevo de tanto recuerdo que hay que arrasar. Mi plan puesto a la inversa, como yo (o el mundo). Mi habitación en cuarentena, increíble. Cosas que en su día pensaste guardar, pero no en la basura. El apocalipsis me arrasa por dentro y va a acabar conmigo. Cuando te vea iré con un mensaje escrito en los ojos ''No quiero ni oirte respirar''. Entonces pienso, cojones, no había topado con un gilipollas tan grande antes y a la simultáneamente me doy cuenta de los muchos que me quedan por topar. Hoy corroboro aquello de que las apariencias engañan(o me engañabas tú). Me confundí contigo y hoy ni si quiera quiero ver tus ojos perdiéndose entre la gente, ni si quiera.
Realidades:
Después de naufragar,
Fuiste un putón,
Realidades
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