El mundo se está volviendo loco. Oigo la música de fondo mientras me tiro en la cama por desgaste emocional. Mi corazón dando vueltas de campana y yo bailo, bailo. El mundo girando y mostrándome su otra cara. No se si la vida me ha cambiado o yo estoy puesta del revés. Y me siento una niña montada en una montaña rusa. Que cuando parece que estaba bajando, de repente vuelvo a subir. Lo quería, no lo esperaba.Y estoy ahí, tocando el cielo de nuevo sin que tu me eches una mano. Que ahora tengo otra que me agarra más fuerte. Más segura.
''Si me amas hasta el fín de los tiempos, entonces, te prometeré la noche de tu vida.''
El mayor deseo era ser un alma libre de madrugada.
8 de septiembre de 2011
5 de septiembre de 2011
Un para siempre, de lo poco que queda.
Quería desaparecer de la vida. Tenía la garganta vacía, ya no desgarrada de ilusión. El café con azúcar y la leche fría. Ya no se iba al parque a escuchar que le decían los hombres que van por la vida sin cabeza. No se sentía la protagonista de su historia ni lloraba por las noches cuando se moría el protagonista del que estaba enamorada de su libro preferido. Le pesaban las pestañas y estaba necesitada de ganas por abrir los ojos. El colchón en vez de pedir clemencia pedía que aguantara un día más. Que en lo más simple estaba lo importante.
Tengo las manos pequeñas y el corazón demasiado grande. Unos ojos verdes cansados de
Realidades:
Asqueada,
Fuiste un putón,
Realidades,
Y tal vez ...
28 de agosto de 2011
Sam toca(me) otra vez.
Los días y las horas pasan entonces extrañamos aquellos días en los que el tiempo se paraba a nuestro alrededor. Que las tardes se hacían cortas mirándote sin descansar hasta que tu, siempre con tu orgullo por delante te mostrabas impasible y frío como diciéndome ''deja de mirarme o me voy a desgastar''. Siempre dije que tu orgullo era tu peor defecto pero nunca llegué a pensar que pudiera echar tanto de menos que me miraras con desprecio nada más levantarte. Odiaba que que fueras tan calculador con tu vida y la de los demás. Y siempre dije que mirarte congelaba las entrañas. Quiero que sepas que aunque nunca te lo dije por mucho que tus miraras enfriaran, en la cama, calentabas muy bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)