28 de abril de 2011

Amaneceres en tu piel

4 Agosto de 2012, Playa del Monsul, Almería. 12:00 de la noche, tumbados en la arena húmeda de color sueños, dejando que las olas nos mojen sólo hasta los tobillos y contando las estrellas para averiguar el tiempo que nos queda, hablando de la forma tan particular que tenian las nubes por mañana y lo bonitos que era el contraste de nuestros ojos claros con la luna. Hablando con frases de distintas canciones, y revelando secretos que tal vez nunca tendríamos que revelar. Confesando sentimientos y regalando sonrisas al mar. Ese verano siempre fue nuestro. Y siempre decías que ''todo puede pasar''.


Y amanecer, tal vez abrazados y recordar que aquella noche fuimos indestructibles.

25 de abril de 2011

Nos sustentábamos de engaños.

Sentados en el suelo del recibidor jugando a ''cara o cruz'' para ver quien recogía la cocina. Perdiste tú y te avasallé con aquella frase de ''Desafortunada en el amor, afortunada en el juego''.Te largaste enfadado por las razones de que ni querías recoger la cocina ni aceptar que siempre fuiste malo mintiendo. Esos te quiero sonaban muy falsos; yo lo supe hacer mucho mejor. El día después de irte me tiré a tres tíos en las mismas sábanas que a ti por última vez. Hice pensar a una humanidad y media que solo habías sido el pasatiempo nº69 de aquella revista. Pero fuiste mucho más que todo aquello. Pero pensé que si no sabías que fuiste lo más importante para mí no podrías hacerme daño, de hecho, nunca lo sabrás. Por que esto también es mentira.




 Y es que la parsimonia era nuestro adjetivo calificativo más acertado

22 de abril de 2011

Yo soy mas bien nocturna.

Me pierdo por las calles de Manhattan esta noche. He colgado carteles por toda la ciudad invitando a desconocidos a perderse conmigo. Ese brillo tan especial de la Luna me recuerda que soy libre. Me siento una gata en extinción escapando por los tejados mientras decenas de hombres me persiguen desesperados. Me hiciste daño,pero hoy casi lo he olvidado. Sueño con encontrar a mi principito caliente, ese que sea para siempre. Pero me sigo escondiendo en las sabanas de cientos buscando tus ojos en algún reencuentro. Tengo alma de puta. Y realmente, me encanta.



Mi mayor pecado no dejar ninguno.