23 de mayo de 2011

Infringiendo lo debido

Nadábamos entre sueños por las calles de Marte. No sabemos como fuimos a parar allí, pero no queríamos escapar de aquella soledad que nos proporcionaba a ambos aquel curioso lugar. Nos perdíamos en avenidas rectas y nos ahogábamos en charcos.Pasaban miles de autobuses asegurando llevarnos a la felicidad, pero la única felicidad que podrían haber proporcionado hubiera sigo llevando te consigo. 17 fueron las camas en las que nos quedamos sin aliento y 19 el día que dejamos de vernos. Deseaba que uno de esos días que te ibas a pasear solo cayeras en uno de esos agujeros negros y no volvieras a entrar en mi vida sin llamar. Era todo tan contradicente. Te quería y te odiaba a muerte.Avanzábamos, pero quien sabe si en buena dirección.En vez de las cartas, nos jugábamos el corazón.Te echo de menos, pero ya nada tiene solución. 



Los ojos rojos después del colocón.

18 de mayo de 2011

13 reencuentros ensayados después del naufragio.

Todavía recuerdo aquel verano que nos pasamos deambulando por la ciudad fantasma. Fue el verano más largo. Duró treinta días y mil quinientas noches abrazados. Mañanas tirados en la carretera viendo pasar coches imaginarios e inventándonos las vidas de los individuos que los conducían. Tu siempre inventabas historias catastróficas, supongo que para consolarte pensando que tu vida al final no estaba tan mal. Disfrutaba oyendo te  imaginar e imaginar-que gran capacidad de inventar(mentiras,sobre todo)- Las tardes eran de lo más subrreal, nos íbamos a dar un paseo con la nave espacial. Me acuerdo que me regalaste una estrella con nombre de otra, que retorcido y repugnante podías llegar a ser cuando te lo proponías. Las noches eran secretas pero cada una de las almas que por ahí quedaban cuchicheaban a nuestras espaldas mas de mil noches enredados sin podernos despegar.Y al despertar, todavía me río al recordarlo, tú tan temprano que te levantabas y yo me quedaba soñeteando un poco más, te quedabas quieto mirando me respirar, con el zumo y las galletas esperando al lado de la cama ansiosas por ser engullidas por nuestros carnosos labios que cada tres horas y media se deseaban más. Y lo que nunca se me olvidará fue cuando me dejaste tirada en el asfalto despues de decirte ''Si quieres, hacemos el verano un poco más largo''. 



19 noches fueron esperando a que volvieras de por tabaco.
 No volviste y yo ya hoy te he olvidado.



13 de mayo de 2011

Sin gravedad

Nos despertamos en el vaho del asiento de atrás. Ibas de astronauta y querías demostrar que todo lo que pasaba no tenia gravedad. He perdido tanto el tiempo que lo tengo que guardar en un cajón, no se vaya a ir eso que fui. He aprendido en todos estos años que no es saludable tirarme tras de ti sin paracaídas. Pensé que deberíamos tener el corazón en coma de tanta sacudida. Nubes grises en  Madrid un mal día para pensar en ti. Te fui a buscar cada Jueves como de costumbre, tu no estabas en la terminal. Seguía soñando con despegar en la pista de tu piel después de aterrizar, tras unas cuantas ilusiones más sin explicar. Retraso en Nueva York. Suspenso el de Hong Kong. Pero nunca cierran las persianas de la noche de París. Voy a verte cada Marzo con maletas mezcladas con anís. Es el viento que viene y va y nosotros nos dejábamos llevar.








Eras como un eco maldito que va pidiendo a gritos una oportunidad