Vivir contigo el amor en todas sus formas.
El mayor deseo era ser un alma libre de madrugada.
6 de noviembre de 2012
Eras la mejor de las cosas bonitas.
Una ya no sabe si alegrarse cuando algo malo pasa. Parece que la inspiración viene de golpe a vaciarte, a salvarte. Teníamos claro que todo no podía ser perfecto, pero aún así nos desgastábamos cuando algo salía mal. Y es que yo ya no sé vivir si no cuelgas de mí. Que la ciencia ya ni nos describe. Que se ha cansado de buscar palabras que definan este (des)amor, según quien lo mire. Algo completamente anormal. Un amor de ratos que cada vez se vuelve más constante. Tan raro que lo definen nuestros nombres en letras cursivas. Uno de esos que exprimen hasta dejarnos secos. Que nos acabaremos oxidando de tanto desgaste emocional. Que echaba de menos describirme con tu nombre.
24 de septiembre de 2012
Las anormalidades de quererte y otros casos
Los inconvenientes, y sus consecuencias. Parece que nos hemos salvado, y toco madera, por si tocamos fondo antes de lo pensado. Que esto de dejar de querernos en silencio ha funcionado. Por ahora. Querías esconderte entre mis lunares, pero te enseñé que podíamos ser mucho más que eso. Más que dos que se esconden. Que podíamos serlo todo sin apenas hacer nada. Solo mirarnos. Rozarnos. Hacerte sentir que eres mi epicentro, aunque no sea del todo verdad, que aunque extraño, tengo alguno más, y sabes que no tiene nada que ver con la bipolaridad. Que te recuerdo que somos de ratos.
Tener tanto que perder es bonito.
30 de agosto de 2012
Que hemos nacido para eso, para vivirnos
Las incompatibilidades, los imposibles, quererte en silencio. Mirarte y decirte que algo me esta desgarrando por dentro pero yo solo pienso en besarte. Desde la distancia. Besarte con los ojos. Disimular el desamor con abrazos. Mentir a la humanidad, y a mí la primera. Empaquetar el corazón, o la razón, y mandarlos lejos cada vez que me miras. Que hemos nacido para eso, para vivirnos. Para arriesgarnos y luego arrepentirnos porque casi sin darnos cuenta hemos estado a pocos segundos de perderlo todo. De perdernos. Para sentirte cerca y tan frágil, que me dé miedo rozarte. Para querernos a ratos, a veces, hoy no te toca pero tú a mí sí.
Que esto es lo poco que queda,
y quiero pasarlo colgada de tu sonrisa.
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